El paro de labores en el Poder Judicial de la Federación en Puebla ha puesto nuevamente sobre la mesa uno de los problemas más cuestionados dentro de esta institución: el nepotismo y los privilegios familiares.
En el centro de la polémica aparece José Manuel Brodeli Vélez Torres, identificado como uno de los líderes de la protesta y quien ocupa el cargo de secretario de Acuerdos.
Su nombre cobra relevancia por sus vínculos familiares dentro del propio Poder Judicial.
José Manuel es hijo del exmagistrado Vélez Borjas, a quien se atribuye haber utilizado su influencia para facilitarle el acceso al cargo que actualmente desempeña.
Pero la controversia no termina ahí.
Su madre, su hermana y su cuñado, este último también magistrado, forman parte de una familia con presencia dentro de la estructura judicial.
La pregunta es inevitable: ¿los cargos se obtienen por capacidad profesional o por los apellidos y las relaciones familiares?
El caso adquiere especial relevancia en medio de la reforma judicial impulsada por la Cuarta Transformación, que ha colocado el combate al nepotismo y a los privilegios entre sus principales argumentos para transformar la impartición de justicia en México.
La protesta encabezada por trabajadores judiciales también abre un debate sobre la legitimidad de quienes defienden el funcionamiento de una institución históricamente cuestionada por la concentración de cargos entre familiares.
El Poder Judicial debe garantizar justicia para todos, no convertirse en un espacio donde los puestos se transmitan de una generación a otra.
Y en Puebla, los vínculos familiares de quienes hoy participan en las protestas merecen una revisión pública.


