Algunos no han entendido nada. Políticos, periodistas y sicarios de la información.
Las lealtades construidas a base de billetes tienen, sí o sí, fecha de caducidad.
No hay nada como el cariño, la lealtad y la amistad genuina. No lo entienden y tampoco les interesa entenderlo porque eso no tiene signo de pesos.
Lo mismo apoyan a uno que después traicionan para irse con otro.
Ya los hemos visto traicionar a diputados, presidentes, secretarios y hasta gobernadores. Es la misma historia de cada tres o seis años.
El maldito dinero.
Ahorita postean que “ya es la Bonita” como “ya era Nacho”. No es que crean en el proyecto de Gaby Sánchez, creen en el dinero que les dan para aparentar que creen.
No se equivoquen, políticos, periodistas y sicarios, la lealtad —la autentica— no tiene precio. No se compra en la tiendita de la esquina o en un Oxxo.
Al final, todo depende de cómo creció cada quien. De los valores que aprendió y de lo que entiende por amistad y lealtad.
De cómo lo educaron, pues.
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