Bien dice el clásico: al que comente un delito, se le llama delincuente. Y utilizar apoyos materiales para conseguir respaldo no sólo es cuestionable, puede constituir un delito electoral.
Muy mal hace José Iván Herrera Villagómez, exsecretario de Medio Ambiente Municipal y aspirante a una diputación federal, al poner a sus operadores a pedir credenciales de elector a cambio de tinacos.
En una serie de audios que llegaron a CAPITAL en una memoria USB, se escucha a Humberto Hidalgo Vargas, identificado como operador de Iván Herrera, solicitar apoyo a líderes del distrito 11 a cambio de entregarles un Rotoplás.
En una parte de la grabación, Hidalgo pide a una de las vecinas que lleve dos copias de su INE, CURP y comprobante domiciliario.
¿Para qué necesita un aspirante a diputado federal documentos personales de los ciudadanos?
El fin de semana pasado, más de 200 ciudadanos del sur de la capital se reunieron con Iván Herrera Villagómez para recibir despensas y tinacos condicionados a respaldar sus aspiraciones.

Según líderes de la zona, el propio Iván les aseguró que eran apoyos de Obra Comunitaria cuando, de momento, el programa no está entregando este tipo de ayuda.
Esta forma de operar podrían ser conductas sancionadas por la Ley General en Materia de Delitos Electorales. Y si ademas de utilizaron recursos públicos con fines proselitistas, estaríamos ante un señalamiento mucho más grave.
¿De dónde salió el dinero para comprar los tinacos? ¿Son recursos públicos o privados? ¿Quién autorizó la distribución?
Una cosa es ayudar a las familias que lo necesitan y otra muy diferente aprovecharse de sus necesidades.




