Ricardo Gali, aspirante a la alcaldía de Puebla por el PAN, reconoció abiertamente mantener un vínculo y relación con el exsecretario de Gobernación, Fernando Manzanilla Prieto; sin embargo, rechazó que el exfuncionario morenovallista actúe como una especie de asesor o «titiritero» en su desempeño como oposición.
El debate se dio luego de que el regidor Ricardo Gali respondiera a los señalamientos de la columna titulada “Gali, el nuevo títere de Manzanilla”, publicada en Capital Puebla, en la que se le señaló de ser operado políticamente por el exsecretario de Gobernación, Fernando Manzanilla Prieto.
La columna de Josué Itt recordaba el historial político de Manzanilla —excuñado de Rafael Moreno Valle y figura en esa administración como en la de Luis Miguel Barbosa Huerta—, a quien describe como un estratega de la política subterránea y de campañas de desprestigio.
El texto señalaba directamente a Gali como el «menos talentoso» de su dinastía y aseguraba que sus intervenciones críticas y contenidos en redes sociales llevaban la firma y asesoría del exfuncionario.
Ante los cuestionamientos sobre su supuesta dependencia política, Ricardo Gali emitió una réplica a través de sus redes sociales, deslindándose por completo de cualquier papel de subordinación.
Aunque reconoció abiertamente que mantiene una relación de amistad con Fernando Manzanilla, aclaró que este trato se extiende a diversos actores de distintas corrientes e ideologías políticas.
Y rechazó que esto implique un control sobre su labor pública, aunque «resulte difícil comprenderlo», reviró.
«Confundir una amistad con una relación de obediencia dice más de la manera de entender y hacer política que tienen que de mi persona.», apeló.
Por lo que no desmintió que la foto en la que aparece junto con él sea real, pero sí cuestionó la calidad de la imagen.




