Tras frenar la amenaza de huelga mediante un acuerdo salarial del 8.24 %, Volkswagen de México anunció un ajuste temporal en las líneas de ensamble del modelo Taos y sus áreas auxiliares en la planta de Cuautlancingo.
En ese sentido, la medida, pactada de manera bilateral con la representación sindical, busca proteger los puestos de trabajo mediante un esquema de rotación de turnos.
A partir de la primera semana de noviembre (semana 45 del calendario industrial), la producción del SUV compacto operará a un solo turno, este esquema de trabajo reducido se mantendrá hasta el martes 15 de diciembre.
Para mitigar el impacto en la plantilla técnica y evitar recortes de personal, la empresa y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz (SITIAVW) acordaron que los grupos de colaboradores rotarán turnos de forma alternada durante todo el periodo que dure la baja intensidad de ensamblaje.
El plan de reestructuración contempla una pausa gradual hacia el cierre del año, dónde las Semanas 45 a 51 (Noviembre – 15 de Diciembre) la operación será reducida a un solo turno con personal alternado.
En tanto que para el 16 al 18 de diciembre se contempla paros productivos totales programados, mientras que las Semanas 52 y 53 (Fin de año), el ese operativo completo en las líneas afectadas.
Durante los días de paro total e interrupción de líneas, en la fábrica únicamente se mantendrá personal operativo indispensable, tareas de mantenimiento técnico previamente agendadas y logística básica para asegurar el reinicio de actividades.
Este movimiento no es aislado, ya que se da en medio de una reorganización global de las líneas de ensamble de Taos en Latinoamérica y sigue a recientes reducciones de turnos en las líneas de los modelos Jetta y Tiguan.
Pese a los retos operativos y de mercado, la firma alemana y el SITIAVW priorizaron la estabilidad laboral en Puebla mediante la negociación colectiva, garantizando la continuidad de la fuerza de trabajo técnica de cara al próximo ciclo industrial.




