En el séptimo aniversario de la Guardia Nacional, el gobernador Alejandro Armenta reconoció el temple y estoicismo de las fuerzas armadas en Puebla, enviando un mensaje contundente al crimen: la ley y el orden no se negocian.
El mandatario reprochó enérgicamente a aquellos delincuentes que, de manera cobarde, intentan involucrar a miembros de la comunidad —usando incluso a mujeres y niños como escudos— para encubrir sus fechorías.
El gobernador destacó que la Guardia Nacional y las fuerzas armadas son instituciones fundamentales que dependen de su eficacia y de su verticalidad en el cumplimiento de su misión.
Por ello, señaló que las autoridades civiles tienen la obligación de respetarlas y acompañarlas, garantizando que mantengan su encomienda inquebrantable de respeto y protección a la patria.
Asimismo, recordó que la Guardia Nacional nació para consolidar un sistema de proximidad y vinculación social.
Prueba de ello es su presencia en la primera línea de batalla durante las contingencias. El mandatario evocó cómo se les ve rescatando personas junto a bomberos y personal de Protección Civil, como sucedió en las pasadas inundaciones en Puebla.
En labores como abriendo brechas con pico y pala en carreteras obstruidas; apoyando a buzos de la Marina en la búsqueda de menores arrastrados por la corriente en el municipio de Huauchinango, o desazolvando viviendas afectadas por taludes de tierra.
Son ellos quienes exponen la vida por las instituciones de México y, por ende, la sociedad y las autoridades deben cuidarlos para evitar que la corrupción o los malos hábitos de la administración pública manchen su labor, agregó.
Armenta enfatizó que el reconocimiento de Puebla a la Guardia Nacional no es una declaración protocolaria, sino una definición clara de respeto, reconocimiento y gratitud.
Denunció que algunos grupos delictivos, vinculados con pobladores que socializan actividades ilícitas como el huachicoleo o el huachigas, han abusado y ejercido violencia contra los elementos.
En esos momentos, afirmó, se demuestra el temple de los guardias, quienes no caen en la tentación de responder a las agresiones, dando un ejemplo de estoicismo que el estado valora profundamente.
Finalmente, advirtió a la delincuencia organizada que no confunda la tolerancia y la prudencia institucional con debilidad, pues el actuar de la SEDENA, la Marina y la Guardia Nacional es contundente.
El gobernador explicó que las directrices del mando nacional de la presidenta de la República han priorizado la prudencia para evitar las tragedias del pasado, las cuales eran provocadas por órdenes civiles lamentables.
Armenta reiteró su respeto a la institución y celebró la creciente y notable presencia de mujeres en los mandos de la Guardia Nacional.
