El exsecretario de gobernación estatal en 2022, Julio Huerta, se deslindó de las aprehensiones de 10 policías estatales que en ese año se generó por su participación en un operativo en el que fue emboscado un grupo de pobladores indígenas de Santa María Coyomeapan, con resultado de tres muertos, uno de ellos menor de edad, y que ayer 27 de mayo fueron exonerados.
Al ser cuestionado sobre el tema, el ahora diputado local acusó que todo ha sido por la autoridad judicial.
¿Bajo qué órdenes actuaron los 10 policías si habían dicho que nadie se presentara?, se le interrogó.
“Habría que investigarlo, no me toca a mí investigarlo, le toca la Fiscalía en su momento de la anterior administración”, argumentó.
Señaló que hay versiones que lo señalan a él de responsabilidades y actuaciones en contra de la comunidad de Coyomeapan, sin embargo, defendió que no ha sido citado a comparecer por alguna causa de ese tipo.
“Desconozco si hay alguna carpeta de investigación, aunque se hagan mención de denuncias”, sostuvo.
Dijo que lamenta que no se hayan dado con los responsables, ni que la autoridad judicial, no haya determinado entonces de quién fue responsabilidad de esos hechos.
El Colectivo Hermanos Serdán, que en su momento participó en el proceso de pacificación de esa localidad y en la defensa de pobladores que fueron considerados “presos políticos” del gobierno de Miguel Barbosa, informó en un comunicado que, con la absolución de los policías, este “crimen de Estado” se mantiene en la total impunidad debido a “la falta de la debida diligencia por parte de las autoridades”.
