En medio del debate público sobre la viabilidad del proyecto del Cablebús en la ciudad de Puebla, la postura de Armando Pliego Ishikawa ha generado controversia, no solo por sus críticas al sistema, sino por su propio historial en materia de movilidad urbana.
‼️El especialista que es un fraude.
— CAPITAL (@CapitalPueblaMx) April 24, 2026
El culpable de la peor estrategia de movilidad, los vergonzosos e inútiles bolardos, se opone al Cablebús.
Para entender su nivel de activismo: así se estacionaba en lugar prohibido frente a Palacio el “activista”: https://t.co/r9mulvH5ux pic.twitter.com/WI20s0Ckic
En los últimos meses, Pliego Ishikawa se ha presentado ante medios de comunicación y ciudadanía como una voz experta en el tema, señalando supuestas deficiencias en el proyecto del Cablebús, particularmente en lo referente a la falta de estudios técnicos y procesos de socialización.
Sin embargo, durante su paso por la administración municipal encabezada por Claudia Rivera Vivanco, el funcionario impulsó uno de los programas más polémicos en materia de movilidad: la instalación masiva de bolardos en distintas vialidades de la capital poblana.
Este programa, implementado al inicio del trienio, convirtió avenidas principales y calles del Centro Histórico en espacios saturados de estos elementos urbanos. La medida fue ampliamente criticada por ciudadanos, especialistas y actores políticos, al considerarse una estrategia improvisada y sin sustento técnico, siendo señalada incluso como una de las peores decisiones en política de movilidad en la ciudad de Puebla.
Las críticas no se limitaron a la opinión pública. Regidores tanto de Morena como de la oposición cuestionaron el proyecto por carecer de estudios de factibilidad y por no haber sido socializado adecuadamente con la población. Entre quienes señalaron estas deficiencias se encontraba Silvia Tanús, quien en ese momento formaba parte del Cabildo.
Ante la presión política y social, el programa de bolardos fue frenado dentro del mismo periodo de gobierno, evidenciando fallas en su planeación e implementación.
Hoy, las críticas de Pliego Ishikawa al Cablebús retoman precisamente los mismos argumentos que en su momento se le señalaron: ausencia de estudios técnicos y falta de diálogo con la ciudadanía. Esta situación ha abierto cuestionamientos sobre la congruencia de su postura actual y su desempeño pasado en la administración pública.
El debate sobre el futuro de la movilidad en Puebla continúa, mientras distintos actores insisten en la necesidad de proyectos sustentados en evidencia técnica, planeación integral y participación ciudadana efectiva.
