El Sindicato Independiente de Trabajadores de Volkswagen de México (SITIAVW) puso a consideración de su base sindicalizada dos alternativas de incremento salarial que alcanzan aumentos globales del 7.98% y 7.95%, en un esfuerzo de última hora por evitar el paro de labores en la planta de Cuautlancingo.
Con el reloj en contra y el emplazamiento a huelga programado para este jueves 22 de octubre a las 11:00 horas, el SITIAVW puso sobre la mesa dos nuevas alternativas de incremento salarial para intentar destrabar las negociaciones con la armadora alemana.
Las ofertas presentadas por la dirigencia sindical establecen ajustes globales de casi el 8 por ciento, diseñadas tras el contundente rechazo de la base trabajadora a los acuerdos previos pactados con la empresa.
En ese sentido la primera propuesta contempla un aumento global del 7.98%, un incremento directo del 4.0% al salario, más la entrega de un pago único por 13 mil 200 pesos.
En tanto que la segunda propuesta del 7.95% global plantea un aumento del 4.18% al salario directo, un pago único de $11,650 pesos y un ajuste del 0.25% al fondo de ahorro.
La valoración salarial comenzó formalmente durante las asambleas celebradas en la Unidad Deportiva del sindicato en Santiago Momoxpan con la participación de las divisiones 1, 2, 3 y 4.
El proceso de evaluación continuará a lo largo del miércoles 21 de octubre, en un horario de 9:00 a 17:30 horas, para que las divisiones restantes correspondientes del 5 al 8 emitan su postura.
De manera paralela, Volkswagen de México convocó de última hora al personal técnico a reuniones informativas en la Nave 25 de la planta de Cuautlancingo en dos turnos con el objetivo de fijar la postura de la compañía frente al estatus actual de la revisión contractual.
La tensión en la planta ensambladora se ha intensificado luego de que la plantilla sindicalizada rechazara en dos ocasiones anteriores las propuestas de la empresa, siendo la última de ellas un 13.16% de aumento global.
De no lograr un consenso antes del mediodía de este jueves, las banderas rojinegras podrían colocarse en los accesos de la planta de Cuautlancingo, paralizando una de las operaciones automotrices más importantes del país.




