El presidente municipal de Tecamachalco, Mateo Hernández López, aseguró que la demarcación se mantiene en condiciones de paz y tranquilidad tras el trágico asesinato de su hijo Mateo Hernández de 16 años.
El edil calificó los hechos que costaron la vida al joven como una «situación extraordinaria», reiterando su confianza en las instituciones estatales para lograr el esclarecimiento del crimen y dar con los responsables.
Al mismo tiempo, Hernández López expresó su confianza en las instituciones del estado para esclarecer el caso al reconocer la coordinación existente con las autoridades del gobierno estatal en materia de seguridad.
En ese sentido el presidente de Tecamachalco rechazó categóricamente cualquier vínculo con grupos delictivos y demandó que el peso de la ley caiga sobre los responsables.
Ante las declaraciones del edil, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, ratificó que las corporaciones de seguridad continúan desplegando labores operativas.
Asimismo, el funcionario estatal confirmó que se mantiene una colaboración directa con la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) para avanzar en las líneas de investigación del caso.
De acuerdo con los reportes emitidos por la autoridad ministerial, los hechos que rodearon la muerte del joven Mateo Hernández constan de que fue víctima de privación de la libertad tras salir de su domicilio particular con el propósito de realizar actividades escolares.
Posteriormente, las indagatorias revelaron que los captores establecieron comunicación con los familiares para exigir un pago económico a cambio de su liberación.
Sin embargo, tras permanecer cuatro días en calidad de desaparecido, el cuerpo sin vida del menor fue localizado con visibles huellas de violencia a un costado de la carretera estatal Azumbilla-Vicente Guerrero, en el municipio de Nicolás Bravo.






