En México, Coca-Cola es mucho más que un refresco popular. En muchas regiones del país forma parte de reuniones familiares, comidas cotidianas y celebraciones. Pero hay un lugar donde su presencia va mucho más allá de lo habitual, al grado de destacar como el lugar donde más se consume en el país y el mundo.
Se trata de San Juan Chamula, en el estado de Chiapas, una comunidad indígena tzotzil ubicada en la región de Los Altos. Durante años, ha sido señalado como el pueblo que más consume Coca-Cola en México, dentro de un estado que también aparece como la región con uno de los mayores niveles de consumo a nivel mundial.
Más allá del dato sorprendente, el caso ha llamado la atención porque muestra cómo esta bebida azucarada puede integrarse profundamente a la vida cotidiana de una comunidad, al mismo tiempo que se relaciona con problemas graves como la obesidad, la diabetes y otras enfermedades crónicas.
De acuerdo con los datos citados por autoridades y especialistas, en Chiapas el consumo promedio de refresco alcanza 821.25 litros al año por persona, es decir, poco más de 2.2 litros diarios, una cifra muy superior al promedio nacional.
Dentro de ese contexto, San Juan Chamula es uno de los casos más representativos por la manera en que la bebida se ha incorporado a la vida cotidiana de las comunidades.




