Por Josué Itt
Nada más peligroso que un delincuente con placa.
Miguel Ángel Islas Álvarez, extitular de la Fiscalía Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, anda escondido. Ya sabe que es buscado por las autoridades federales.
Es acusado de encabezar una red de extorsión y manipulación de investigaciones durante su paso por la Fiscalía de Puebla. Asunto que obligará a revisar hasta dónde llegaron sus posibles redes de protección dentro de la institución.
En sólo diez meses, la vida de Islas Álvarez cambió radicalmente. De un simple agente, pasó a ser un empresario con una vida llena de lujos.
¿De dónde salió el dinero y quién permitió que todo ocurriera?
Originario de Ecatepec, este sujeto llegó a la Fiscalía de la mano de la aún fiscal, Idamis Pastor Betancourt, en diciembre de 2024.
Desde su arribo, según las acusaciones formales, comenzaron las irregularidades con manipulación de expedientes y carpetas fantasma para extorsionar a empresarios poblanos.
Ya tenía la tristemente famosa lista de los 40.
El caso más sonado es el de Javier Milián Mora, detenido el 9 de octubre frente a La Vista. De acuerdo con las acusaciones, Islas Álvarez, junto con Jorge Malváez Rodríguez, habría sembrado pruebas, violado procedimientos, exigido dinero y hasta sustraído pertenencias de la residencia del empresario. El botín habría sido millonario: joyas, dólares y dinero en efectivo que, presuntamente, nunca fue reportado en su totalidad.
Le inventaron todo, como consta en la resolución de jueces que ordenaron, desde 2024, se investigara a los agentes que participaron en la detención.
Lo extraño es que, hasta el día de hoy, no hay un solo detenido, pese a que Idamis Pastor aseguró públicamente en diciembre de 2025 que los hechos estaban siendo investigados.
Porque cuando las acusaciones alcanzan a funcionarios encargados de procurar justicia, ya no basta con separar personas del cargo ni anunciar investigaciones.
Los poblanos necesitamos saber qué ocurrió, quién participó, quién lo sabía y si existieron omisiones o complicidades.
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