Más y más casos de poblanos engañados por Manolo Huesca, dueño de HuestMart, aparecen todos los días.
El notario fake, como es ya conocido en el círculo que se movía, engañó a decenas de personas fingiendo ser fedatario y escriturando, sin tener esa facultad, terrenos, edificios y casas.
Para entender el tamaño del fraude que hizo, basta ver la mansión en la que vivía —antes de esconderse en Queretaro— dentro del fraccionamiento más exclusivo de Puebla, La Vista Country Club.
Los viajes, ropa y autos dejaron huella.
Lo extraño de es que, según fuentes cercanas al caso, la esposa de Manolo, Claudia Domínguez, es pariente del senador Ignacio Mier, por lo que habría contado con la protección del ex candidato a la gubernatura durante un tiempo.
Como siempre, detrás de los grandes fraudes aparecen nombres de personajes con influencia política y relaciones de poder.
Además, Huesca sería socio del dirigente municipal del PAN, Manolo Herrera, y del empresario Julio Pini, quienes se dedican a la facturación ilegal con diferentes empresas que le trabajan a ayuntamientos de todo el estado.

En las denuncias que se están preparando y a las que CAPITAL tuvo acceso, aparecen nombres de notarías y de notarios que serían cómplices de Manolo Huesca.
Un fraude de estas dimensiones no se construye en solitario, se requiere de muchas complicidades.
No tardan en caer.
