Que nos quede claro: es tiempo de las mujeres.
Estoy en contra de la paridad en política. Las mujeres deben llegar por su capacidad y liderazgo, no por cuotas.
Hay demasiadas políticas, maestras, amas de casa, contadoras talentosas y llenas de ganas de cambiar a este país. No son un número, aunque los partidos las vean así.
Más allá de que sea un capricho de López Obrador, Delfina Gómez hizo historia el domingo pasado: será la primera mujer gobernadora del Estado de México.
Hija de un padre albañil y madre costurera, la gobernadora electa del Edomex rompió con casi 100 años de priismo.
Criticada por este tecleador por su poca capacidad para expresarse e hilvanar dos ideas sin leer, Delfina Gómez tiene dos posgrados, uno en Pedagogía y otro en Educación.
Tal es el cariño del presidente hacia ella que, después de perder en 2017, la hizo senadora y, en 2020, parte del gabinete federal.
Amor con amor se paga, dice la máxima de los morenistas.
La oposición ooootra vez puso su esperanza en las y los mexicanos inconformes con AMLO como en 2021, pero la historia no se repitió.
Aunque parezca que el PRI es el gran perdedor en el Estado de México, la derrota más contundente es para Acción Nacional que sólo logró convocar a poco más del 11% de la ciudadanía mexiquese que ejerció su voto.
Si nos vamos a los números duros, el Revolucionario Institucional fue quien aportó la mayoría de los votos de la alianza en Edomex y Coahuila el domingo pasado.
Del PRD ya ni hablamos, va a perder su registro en los dos estados.
La oposición no convence a la ciudadanía.
Su esperanza —si podemos llamarle así— está puesta en Santiago Creel y Lilly Téllez que ven la candidatura más como un negocio.
A partir de septiembre, Morena encabezará 21 estados mientras mantiene la mayoría absoluta en el Congreso. Es el único partido que gobierna, al menos, un municipio en cada estado del país.
Con López Obrador como principal activo de campaña, a ver quién para a Morena.
