Falta atender cinco observaciones técnicas que la empresa concesionaria RESA en la operación del relleno sanitario de Chiltepeque de acuerdo con la última revisión de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Así se dió a conocer en la última mesa de trabajo los días 13 y 14 de octubre entre la compañía, el Ayuntamiento y autoridades federales.
Durante su comparecencia en el marco del segundo informe del alcalde de Puebla, Pepe Chedraui, el coordinador del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL), Ricardo Omar Rodríguez Corte, detalló que los requerimientos abarcan estudios de impacto ambiental, obras de ingeniería y adecuaciones para el manejo adecuado de lixiviados.
El funcionario aclaró que el relleno opera de manera parcial (a un 90% de su capacidad) y que el servicio de recolección no está suspendido.
Recordó que en mayo pasado la Profepa aplicó una clausura parcial tras la acumulación y desbordamiento de lixiviados debido a las lluvias.
Aunque RESA solventó las 12 recomendaciones iniciales —que incluyeron estudios técnicos, sistemas de captación pluvial y una pileta impermeabilizada—, estos cinco nuevos puntos son indispensables para alcanzar el 100 por ciento de la operatividad.




