Todavía hay hombres que confunden la amabilidad con el coqueteo y parecen no entender algo tan sencillo: no es no.
Esteban Reyes, médico que presuntamente labora en los hospitales Betania y UPAEP, fue señalado por una mujer poblana de enviarle mensajes ofensivos e insistir en contactarla después de que ella rechazara sus insinuaciones.

La mujer hizo llegar a CAPITAL una serie de mensajes atribuidos al doctor, en los que presuntamente la insulta y se burla de ella por no corresponder a su interés.
“Lo que tienen que hacer para comer” y “Doña arrimada” son algunas de las expresiones que, según los mensajes compartidos, recibió alrededor de las 4:30 de la madrugada.
La denunciante también asegura que el médico se encontraba bajo los efectos del alcohol, aunque esta circunstancia no ha sido corroborada.
De acuerdo con su testimonio, antes de los insultos hubo llamadas nocturnas y mensajes insistentes. La mujer afirma que conserva las conversaciones y demás evidencias para emprender acciones legales.
Lo que habría comenzado como una amistad terminó, según su relato, en una serie de conductas que considera acoso.
Porque rechazar una invitación no justifica los insultos, las humillaciones ni la insistencia. Un no debe respetarse.






