El gobernador Alejandro Armenta destacó los nuevos retos que enfrentan los padres de familia ante la exposición de sus hijos a las tecnologías y las redes sociales.
Aclaró que la administración estatal no está en contra de la innovación, sino a favor de una regulación que frene problemas como la frustración, la desesperanza y las conductas violentas o suicidas.
Durante la inauguración del foro «La vida frente a la pantalla», celebrado en el Complejo Cultural Universitario (CCU), el mandatario estatal señaló que, si bien hace unos años regalar una tableta a los menores se veía como una herramienta moderna de aprendizaje, hoy el uso irracional de la tecnología ha afectado a las nuevas generaciones.
En este sentido, subrayó que niñas, niños y adolescentes representan el sector más vulnerable, por lo que es una responsabilidad compartida entre sociedad, gobierno y organismos internacionales —como la UNESCO— atender esta problemática.
Asimismo, indicó que, en congruencia con los principios de la Cuarta Transformación y el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno de Puebla impulsa un desarrollo inclusivo donde la tecnología se aplica tanto al campo y la movilidad como al bienestar social.
Ejemplo de ello es el Centro de Salud Mental para Niñas, Niños y Adolescentes (Ceposami), el cual ya ha brindado atención a más de 50 mil menores que presentan depresión, secuelas de aislamiento por el COVID-19 y trastornos derivados del contraste entre el consumo digital y su grado de madurez cerebral.
Finalmente, el gobernador advirtió que docentes y padres de familia se enfrentan a una encrucijada ante las señales de alerta que muestran los jóvenes —como conductas lesivas, trastornos obsesivos y pensamientos violentos o suicidas— cuando no se cuenta con una supervisión oportuna.
Ante esta realidad que impacta a miles de hogares poblanos, reiteró que el gobierno estatal continuará respondiendo con infraestructura especializada y apoyo institucional.






