La titular de la Fiscalía Idamis Pastor, evitó fijar una postura clara ante la crisis de seguridad que atraviesa la entidad, delegando la resolución de los crímenes de alto impacto a la Federación y al estado vecino de Tlaxcala.
Tras los bloqueos en la autopista México-Puebla con unidades incendiadas, quema de tiendas y el atentado contra un Banco del Bienestar, Pastor Betancourt señaló que estos hechos son de competencia estrictamente federal.
En ese sentido, los actos de terrorismo local presuntamente vinculados a la reacción del crimen organizado tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” (líder del CJNG), no serán procesados por la instancia estatal.
Pese a la gravedad de los ataques en territorio poblano, la funcionaria declinó emitir un posicionamiento institucional dejando la narrativa de seguridad en manos del Gobierno Federal.
En lo que respecta al asesinato de Karina Ruiz y Alexandro Tello, el matrimonio poblano que fue hallado sin vida tras desaparecer el pasado 19 de febrero, la FGE Puebla admitió que desconoce el móvil del crimen.
A pesar de que las víctimas eran ciudadanos poblanos y su desaparición inició en la entidad, la fiscal subrayó que debido a que los cuerpos fueron localizados en las inmediaciones de la carretera Tlaxco-Chignahuapan, la investigación principal corre a cargo de la Fiscalía de Tlaxcala.
Reiteró que existe una “estrecha coordinación” con el estado vecino para intentar esclarecer los hechos pues se han realizado 50 actos de investigación, pero aclaró que Puebla no lleva el mando del caso.
Idamis Pastor reveló que ha sido necesaria la participación de la FGR y de la unidad Antisecuestros de la Federación debido a la complejidad del homicidio de los padres de familia del Instituto de Oriente.