Hay algo más peligroso que recibir dinero de un político. Que sea en efectivo y que exista evidencia de la entrega.
La vinculación a proceso de Juan Pablo Kuri Carballo, exdirigente del Partido Verde en Puebla, por el supuesto delito de violación conyugal, destapó otros temas.
Ya se sabe —donde se tiene que saber— que entregó dinero por meses a un reportero para madrear a personajes que le incomodaban.
El director del medio, que además suele vender a sus fuentes, habría recibido varios millones del empresario para mantener su portal y su nueva vida de lujos.
Ya no es un secreto entre políticos y comunicadores que, por billetes, hace lo que sea.
Así se entregó al Barbosismo y después se arrodilló en el Armentismo. No por convicción, sino por conveniencia. No por principios, sino por supervivencia.
Después de tirar tanta mierda, uno puede salir impune.
Al tiempo.