Tras el ataque armado en el bar «Despecho» que cobró la vida de tres jóvenes, dos egresados de la IBERO Puebla y la UDLAP, las universidades exigieron justicia tras la ejecución en la zona de Angelópolis la madrugada del sábado.
A través de sus comunicados emitieron un llamado a las autoridades, transformando el luto en una demanda frontal de justicia y seguridad toda vez que Gisele Ortiz Carreto, Joaquín Wirth y Emmanuel Esteban fueron las víctimas del atentado.
En ese sentido afirmaron que la naturaleza del ataque ha encendido las alarmas sobre la seguridad en una de las áreas con mayor vigilancia y actividad comercial de la zona metropolitana, evidenciando que la violencia no respeta perímetros ni estatus.
Por su parte, la IBERO Puebla, donde Gisele Ortiz se formó como psicóloga, emitió un enérgico comunicado en el que no solo pide el esclarecimiento de los hechos, sino también una reparación integral del daño y garantías reales de seguridad para la ciudadanía.
La IBERO Puebla condenó el asesinato de Gisele Ortiz Carreto, egresada de la Licenciatura en Psicología por lo que la institución no solo pidió el esclarecimiento de los hechos, sino garantías estructurales para la ciudadanía.
En tanto que la UDLAP se solidarizó con las familias de Joaquín, quien fue egresado de su casa de estudios, Gisele y Emmanuel, calificando las circunstancias de sus muertes como «dolorosas e inaceptables».
Mientras la Fiscalía General del Estado mantiene abiertas las líneas de investigación para dar con los responsables del ataque armado en el bar el Despecho, el sentimiento de vulnerabilidad crece.
Lo anterior luego de que la UMAD expresara una consternación por el impacto del ataque en el tejido educativo dónde destacó un vínculo personal con las víctimas, extendiendo sus condolencias a la familia de Joaquín Wirth, cuya madre es exalumna del Instituto Mexicano Madero.
