En Puebla capital se tiene identificado más de 140 zonas de alta vulnerabilidad poniendo en alerta a más de 40 colonias, principalmente en la periferia y juntas auxiliares.
En ese sentido, se han localizado 105 puntos críticos que presentan daños o condiciones de riesgo, lo que representa una amenaza latente de fugas o explosiones por el deterioro en ductos de Pemex.
En lo que respecta a la infraestructura de CFE existen 92 sitios ubicados en derechos de vía y zonas de paso libre que incrementan la fragilidad de los asentamientos circundantes.
De acuerdo con Karina Romero, titular de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, a la infraestructura energética se suma la inestabilidad del terreno en Puebla capital.
Reveló que hasta el momento, el monitoreo ha detectado 44 puntos con alta susceptibilidad a deslizamientos de tierra, no obstante, las autoridades advierten que esta cifra es preliminar.
Explicó que las brigadas de la Dirección de Gestión de Riesgos continúan en campo realizando visitas preventivas para disuadir el establecimiento de viviendas en laderas y zonas de sedimentación.
La funcionaria recordó que para mitigar estas amenazas, el Ayuntamiento de Puebla ha destinado una inversión de tres millones de pesos para concluir la actualización del Atlas de Riesgos este mismo año.
Precisó que se integrará información directa de los vecinos mediante encuestas en las Juntas Auxiliares donde el documento se renovará estrictamente cada cuatro años, eliminando las actualizaciones intermedias.