Expertos de la Clínica Mayo recomiendan no ignorar los síntomas, pues una atención temprana es ideal para evitar complicaciones. Fiebres altas, sarpullido, tos y, en algunos casos, diarrea, son algunos de ellos.
Si tienes algunos de los síntomas, debes hacer una cita previa con tu médico, para advertirle sobre tus sospechas de infección por sarampión y que se tomen las medidas necesarias para evitar contagios.
Una vez diagnosticado, quédate en casa. Los científicos señalan que puedes contagiar el virus cuatro días antes de que aparezca el sarpullido y hasta cuatro días después, por lo que el aislamiento es clave. Convivir con mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas o adultos mayores, es algo que definitivamente no debes hacer.
Evita el consumo de alimentos irritantes y, si un menor de 14 años de edad contrae la enfermedad, no le proporciones aspirinas para la fiebre, pues existe la posibilidad de desarrollar el llamado síndrome de Reye.
¿Cómo evitar el contagio del sarampión?
Lavarte las manos continuamente, en particular antes de ingerir alimentos, y evitar tocarte la cara, son dos acciones muy importantes para evitar el contagio del sarampión en zonas públicas, detallan los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos.
La institución señala que, en caso de tener sospechas de que alguien puede estar infectado, evites todo contacto cercano y compartir platos, vasos u otros utensilios, pues de esa forma se puede transmitir el virus.