Un juez federal concedió un amparo para frenar de manera inmediata la construcción de la barda perimetral que realiza el Ayuntamiento de Puebla en la Central de Abasto, luego de que comerciantes denunciaran que la obra fue impuesta sin consenso y bajo la gestión opaca de Luis Pinto Medel, secretario del Consejo General.
En rueda de prensa acusan que el secretario actúa sin legitimidad y ha cerrado los canales de diálogo con los bodegueros, imponiendo medidas que, lejos de beneficiar, perjudican la logística del lugar.
El representante jurídico Hugo de la Garza, afirmó que las exigencias del Consejo General no representan el sentir de los comerciantes, quienes lo que realmente solicitan es orden y legalidad.
Afirmó que, mientras la dirigencia pacta obras que afectan la operatividad, los comerciantes reales exigen un trato equitativo por parte de las autoridades municipales.
En ese sentido, Fernando Rosales, representante del área de Básculas, denunció que esta estructura obstruye el acceso directo a las básculas y a diversos establecimientos comerciales.
Asimismo reveló que afecta el paso de mercancía, lo que se ha traducido en una caída notable de las ventas toda vez que la obra se ejecutó sin consulta previa, ignorando las necesidades operativas de quienes trabajan diariamente en la zona.
Los comerciantes esperan que este freno judicial sirva como un precedente para que la administración de la Central de Abastos y el Ayuntamiento de Puebla dejen de actuar de forma impositiva.
Aseguraron que la barda no representaba una mejora, sino un obstáculo físico y administrativo derivado de una gestión de Pinto Medel, a la que califican de autoritaria y ajena a la realidad del comercio local.