A casi 12 meses del sistema de Parquímetros, la Secretaría de Movilidad e Infraestructura ha logrado retirar 18 vehículos abandonados que operaban como “muros de metal” en los cajones públicos.
De acuerdo con la dependencia, lo que parecía ser un descuido de propietarios particulares resultó ser, una estrategia deliberada de talleres mecánicos y comercios establecidos.
Estos negocios utilizaban vehículos en mal estado para bloquear espacios de manera permanente, convirtiendo las calles en una extensión privada de sus locales y dejando sin opciones a los automovilistas.
En ese sentido, la ofensiva de las autoridades municipales se concentró en los polígonos de mayor demanda, donde el déficit de estacionamiento suele ser crítico siendo uno de ellos el corredor Juárez-Santiago.
Asimismo, la zona del Centro Histórico-Analco fue aprovechado por “apartalugares” y dueños de locales y el corredor de salud más reciente en integrarse al sistema como San Alejandro-Ortopedia.
Al respecto, Norman Campos, subsecretario de Movilidad, subrayó que la presencia de estos autos no sólo reducía la oferta de cajones, sino que generaba focos de inseguridad y estorbaba la movilidad peatonal.
Explicó que en coordinación con la Secretaría General de Gobierno, se emiten exhortos para el retiro voluntario, no obstante, ante la reincidencia o negativa de los comercios, se procede al retiro forzoso con grúa.
Norman Campos señaló que el balance de 18 unidades retiradas demuestra que los Parquímetros han servido no solo para rotar vehículos, sino para recuperar calles que hasta hace poco se consideraban “propiedad privada” de unos cuantos