José Ángel Minutti Lavazzi, encargado de despacho de la Industrial de Abastos Puebla informó que la dependencia cerró el año 2025 con un saldo de 300 kilogramos de carne asegurada desde mercados municipales hasta carnicerías de barrio.
En entrevista explicó que el producto que no cumplía con los estándares sanitarios básicos, fue retirado del mercado antes de que pudiera ser comercializado para consumo humano.
El funcionario municipal detalló que el resultado de los 300 kilos de carne asegurada derivó de una serie de operativos de vigilancia sanitaria aplicados en diversos puntos estratégicos de la capital poblana.
En ese sentido indicó que las acciones de vigilancia por parte del Rastro Municipal no se limitaron a un solo sector, sino que abarcaron toda la cadena de suministro cárnico en la ciudad.
Minutti Lavazzi reveló que durante el 2025 se realizaron cuatro decomisos mayores en mercados municipales y locales de barrio, donde se detectó mercancía que violaba las normas de salud vigentes.
Aseguró que las inspecciones alcanzaron también a una planta empacadora de la capital mientras que las cadenas como Bodega Aurrera y Chedraui fueron supervisadas, resultando en el retiro de producto de los anaqueles.
El funcionario hizo una distinción importante respecto a las grandes cadenas comerciales pues a diferencia de las carnicerías, en los supermercados el problema principal fue la vigencia del producto.
“No fueron decomisos como tal; ahí se encontraron temas de carne caducada y simplemente se procedió al retiro del área de venta”, mencionó.