La reciente localización de Lidya Valdivia en el Estado de México, suman ya cinco casos documentados de mujeres que, bajo la narrativa de un embarazo y una desaparición forzada, movilizaron a autoridades y redes sociales, solo para revelar una realidad distinta tras su hallazgo.
En ese sentido, en los últimos años el estado de Puebla ha sido escenario de desapariciones de mujeres con embarazos que tras intensas búsquedas y movilizaciones sociales, resultan ser simulaciones.
El caso más actual es el de Lidya Valdivia Juárez, de 28 años, cuando el 18 de enero de 2026, su familia reportó su desaparición mientras viajaba hacia Acajete.
Se decía que tenía nueve meses de embarazo y que estaba a punto de dar a luz, dónde Lidya incluso envió mensajes y fotos a su pareja advirtiendo que hombres en una motocicleta la perseguían
Tras bloqueos en la autopista Puebla-Orizaba y una búsqueda que se extendió hasta el Estado de México, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó el 20 de enero que Lidya fue localizada con vida y en buen estado de salud.
Sin embargo, los exámenes médicos no presentaban signos de un embarazo reciente ni de haber dado a luz, por lo que las autoridades concluyeron que se trató de una ausencia voluntaria.
Otro caso similar se vivió en diciembre de 2024, cuando la activista Sheridan Mata Balderas movilizó a colectivos tras denunciar agresiones del supuesto padre de su hijo, sin embargo, fue hallada en Ciudad de México cinco días después donde el embarazo nunca se comprobó.
En octubre de 2023 el caso de Salma Karen Pedroza de 28 años, mantuvo en vilo a la sociedad durante casi una semana tras ser reportada como desaparecida tras salir de su domicilio embarazada en la colonia Bosques de Amalucan.
Tras seis días de búsqueda exhaustiva que incluyó la revisión de cámaras de seguridad y el uso de binomios caninos, las autoridades confirmaron la localización de Salma Karen el 11 de octubre en el Estado de México.
Al ser encontrada, la mujer inicialmente sostuvo ante los policías que había sido secuestrada, golpeada y que sus captores le habían robado a su bebé, no obstante, los exámenes médicos legales confirmaron que no estaba embarazada ni lo había estado recientemente.
Los nombres de Norma Mercedes Jiménez y Yareli Sánchez marcaron el inicio de esta estadística en septiembre y noviembre del 2019, pues ambas optaron por desaparecer antes de enfrentar la realidad de sus embarazos ficticios ante sus familias.