En un anuncio que pone de manifiesto la vulnerabilidad de ciertos sectores civiles, representantes de colectivos de trabajadoras sexuales confirmaron que este año no participarán en la marcha conmemorativa del Día Internacional de la Mujer (8M).
La decisión responde a un análisis de seguridad que advierte sobre riesgos críticos para la integridad física de sus integrantes, sin embargo, el colectivo anunció una agenda de actividades controladas.
“Bueno, eh teníamos planeado precisamente la marcha del ocho de marzo como cada año la estábamos realizando. Este año por temas de seguridad no la vamos a realizar”, mencionó.
A pesar de que la movilización anual ha sido históricamente exigir el reconocimiento legal del trabajo sexual, una de las voceras del grupo señaló que este 2026 han optado por la prudencia frente a un panorama hostil.
En entrevista, Mariela Yazmin González explicó que, aunque cuentan con el respaldo de organismos de Derechos Humanos y algunas dependencias gubernamentales, han detectado puntos de inseguridad que hacen inviable la manifestación pública.
Al ser cuestionada sobre el origen de estas amenazas, reveló que las agresiones no solo provienen de sectores externos, sino que en ocasiones se originan dentro de los mismos grupos que participan en las movilizaciones.
Para no dejar pasar la fecha sin alzar la voz, Mariela Yazmin anunció que el colectivo organizó una agenda reducida que busca proteger a sus integrantes con la realización de un foro de discusión y análisis el 5 de marzo.
Afirmó que con esta medida, el grupo busca proteger a sus compañeras de posibles incidentes violentos, reafirmando que la lucha por sus derechos continuará, aunque este año deba ser desde espacios cerrados.