Aunque no se decretará Ley Seca en los establecimientos formales para las festividades del Jueves y Viernes Santo, sí habrá una prohibición total de venta y consumo de alcohol en la vía pública.
Así lo informó Franco Rodríguez, secretario de Gobernación, quien indicó que la estrategia busca garantizar el orden en eventos masivos que, tras 34 años de tradición, siguen teniendo récords de asistencia.
Precisó que el despliegue operativo de la Comuna se concentrará en tres frentes principales donde la afluencia de personas representa un reto de seguridad, siendo uno de ellos el Centro Histórico.
Explicó que el próximo viernes 3 de abril se espera que la Procesión de Viernes Santo congregue a 200 mil fieles, por lo que la vigilancia será estricta para evitar puestos clandestinos de bebidas en el primer cuadro de la ciudad.
“No hay como tal ley seca, se está trabajando, por lo menos en el Bueno, hay dos muy importantes que le está poniendo especial cuidado y atención, que es el de aquí del centro histórico, que sabemos que organiza la Arquidiócesis”, mencionó.
Aseguró que en la Junta Auxiliar de Ignacio Romero Vargas las autoridades ya coordinan esfuerzos con la presidenta auxiliar para inhibir la comercialización de alcohol, dónde se estima la llegada de 15 ml visitantes por sus representaciones de la Pasión de Cristo
Franco Rodríguez reveló que se han autorizado 400 permisos comerciales para el Jueves Santo, bajo la condición de que los puestos sean retirados inmediatamente al concluir el viacrucis y que no expendan bebidas embriagantes.
Recordó que beber en la calle no solo es una falta administrativa, sino quienes sean sorprendidos ingiriendo alcohol en espacios públicos enfrentarán sanciones económicas basadas en la Unidad de Medida y Actualización (UMA) dónde la máxima alcanza los 11 mil pesos.