El secretario de Gobernación municipal, Franco Rodríguez, reveló que aunque el plan para ampliar el relleno sanitario de Chiltepeque ya es una realidad en papel, su ejecución está frenada por infraestructura de alta tensión y trámites federales.
En rueda de prensa indicó que el principal reto no es solo el espacio, sino lo que hay sobre él ya que la zona proyectada para el crecimiento del depósito coincide con el derecho de paso de líneas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Señaló que la viabilidad operativa del relleno que sirve tanto a la ciudad como a la zona metropolitana, está supeditada a que se logre una reubicación estratégica del cableado y las torres de energía.
En ese sentido, aseguró que si se logra en su momento alguna reubicación, podría tener una vida útil todavía de más años, dejando claro que sin este movimiento, el espacio disponible es limitado.
Franco Rodríguez aseguró que para destrabar el proyecto, el Ayuntamiento de Puebla mantiene una mesa de trabajo con los actores clave en este proceso como la empresa concesionaria encargada de la operatividad técnica RESA.
Asimismo, reveló que se tiene coordinación con la CFE, responsable del análisis de factibilidad para el movimiento de la infraestructura eléctrica y la Profepa, instancia federal que tiene la última palabra en materia ambiental y normativa.
Ante el riesgo de saturación que enfrentan diversos depósitos de basura en la región, Franco Rodríguez enfatizó que asegurar la continuidad de Chiltepeque es una tarea prioritaria para la actual administración.
Afirmó que el objetivo es evitar una crisis sanitaria y garantizar que la disposición de desechos sólidos cumpla estrictamente con la ley vigente, dónde hasta el momento no hay ninguna observación por parte del funcionamiento del relleno.