El presidente Pepe Chedraui, salió al paso de las especulaciones sobre una presunta injerencia del Gobierno del Estado en sus decisiones internas tras el reciente relevo en la Secretaría General del Ayuntamiento.
El edil fue enfático al señalar que el nombramiento de Rufo Juárez no responde a una imposición del gobernador Alejandro Armenta, sino a una estrategia de eficiencia administrativa.
Pepe Chedraui marcó una distancia clara respecto a las gestiones anteriores, caracterizadas por el choque y la falta de entendimiento entre el municipio y el estado.
Según el alcalde, la relación actual se basa en un esquema de respeto institucional que busca facilitar proyectos clave para la ciudad sin comprometer la independencia del municipio.
Pepe Chedraui reiteró que trabajar de la mano con Alejandro Armenta tiene como único fin la eficacia en la ejecución de obra pública y programas sociales para el beneficio de la capital.
Subrayó que la selección de cada integrante de su gabinete pasa por un filtro de perfiles técnicos y estratégicos, asegurando que el Ayuntamiento mantiene el control total de su agenda política y operativa.
“No hay subordinación, hay una coordinación específica con el gobierno del estado, con el jefe de estado, sin duda y hay mucha comunicación”, mencionó.
El cambio en la estructura municipal se formalizó el pasado 7 de enero durante una Sesión Extraordinaria de Cabildo, donde Rufo Juárez tomó protesta como nuevo Secretario General.
Este movimiento se dio tras la renuncia voluntaria de Joaquín Espidio, quien presentó su dimisión mediante una carta a fin de integrarse al gabinete del mandatario estatal.