Empezando por Televisión Azteca, a muchos les molesta que la milpa y el moche se hayan terminado en Puebla.
Les encabrona y de qué forma.
Ya no son los tiempos del Morenovallismo o del Barbosismo donde los excesos eran ya cotidianos.
La soberbia de Rafael y sus obras de relumbrón endeudaron a generaciones de poblanos. Nos engañó con los Proyectos de Prestación de Servicios, los famosos PPS, porque en 2018 esa figura no se contabilizaba como deuda.
Ni progreso ni modernización: un saqueo.
Y qué tal los 600 millones que el equipo de Barbosa depositó en Banco Accendo tres meses antes de que esa institución se le revocara la autorización para operar porque estaba en quiebra.
Un desfalco monumental a las arcas estatales.
Además, durante dos años, 3 mil 883 millones de pesos adjudicados vía contratos de obra pública no pasaron por competencia alguna.
Ni obras ni progreso, pero muchísimo dinero para sus cómplices.
Hoy, sin moche y sin milpa, desde el primer año se comenzó a reparar el daño al erario. Ya hay pavimentación, eventos para todos los poblanos y no para una élite, proyectos y cero tolerancia para el abuso.
Por eso andan tan enojados. Por eso Doble A es el gobernador mejor evaluado del país en el manejo de las finanzas.
Ya que les quede claro: son otros tiempos.

***
Para amenazas, chismes y ofensas: 2221601754