Por tercera ocasión en apenas 38 días del año, un sismo de magnitud de 5.7 fue percibido en el estado activando los protocolos de Protección Civil y los sistemas de alerta sísmica en la capital y zona metropolitana.
En punto de las 15:42 horas, el movimiento telúrico puso a prueba nuevamente la calma de la ciudadanía sumándose a los sismos previos que han mantenido a la población en un estado de vigilancia constante.
De acuerdo con el reporte oficial del Servicio Sismológico Nacional (SSN), el movimiento tuvo su origen a 19 kilómetros al noreste de Puerto Escondido, Oaxaca, con una profundidad de 10 kilómetros.
Aunque el epicentro se localizó a cientos de kilómetros, la propagación de las ondas sísmicas permitió que la alerta en Puebla se activara con un margen de tiempo que permitió a las personas evacuar edificios públicos, centros comerciales y viviendas.
Minutos después del sismo, el Gobierno de Puebla, a través de la Coordinación Estatal de Protección Civil y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), inició los recorridos de supervisión en los 217 municipios.
En la capital poblana, los cuerpos de emergencia se concentraron en la revisión de templos del Centro Histórico y edificios de la zona de Angelópolis, donde la percepción fue más intensa debido a la altura de las construcciones.
El evento de hoy se suma a una secuencia de movimientos telúricos que han marcado el inicio del 2026 para la entidad poblana siendo el primero de ellos el 2 de enero.
A inicios del 2026 un sismo de magnitud 6.5 con epicentro en San Marcos, Guerrero, activó la alerta con una anticipación de casi 70 segundos, provocando evacuaciones masivas en edificios públicos.
Apenas dos semanas después, un nuevo movimiento de magnitud 5.2, también con origen en las costas de Guerrero, despertó a los poblanos durante la madrugada del 16 de enero, reforzando la sensación de vulnerabilidad en la región.