Lo que comenzó hace tres décadas como una solución para los desechos de la capital poblana, hoy es descrito por los habitantes de Santo Tomás Chautla como una “sentencia de salud”.
Pobladores de la Junta Auxiliar han alzado la voz para exigir la clausura definitiva del relleno sanitario Chiltepeque, denunciando un desastre ambiental que ya alcanza niveles críticos tras la integración de desechos de otros siete municipios metropolitanos.
La principal alarma radica en la filtración de líquidos tóxicos derivados de la basura, pues según Marciano Navarro, representante de la comunidad, estos fluidos recorren una ruta de hasta 15.2 kilómetros.
Lo anterior, al afirmar que llega a contaminar a su paso el río Alseseca y desembocando en el Lago de Valsequillo, sin embargo, el problema no termina en los afluentes ya que los tóxicos se mezclan con aguas negras cerca de Bosques de Chapultepec.
En ese sentido, revelaron que afecta directamente a comunidades como San Francisco Totimehuacan, San Pedro Zacachimalpa así como a La Guadalupana y Lomas de San Miguel.
Asimismo, los vecinos vinculan directamente la operación del relleno a cargo de la empresa RESA S.A. de C.V. con un incremento alarmante en diagnósticos de cáncer, insuficiencia renal y afecciones cutáneas en menores de edad.
Además, informaron que el consumo de agua está en riesgo, pues un pozo de agua potable y miles de hectáreas de cultivo muestran signos de degradación dónde la situación se agravó drásticamente desde el año pasado.
Tras el colapso de otros sitios de disposición, Chiltepeque comenzó a recibir la basura de municipios como San Pedro y San Andrés Cholula, Huejotzingo y Coronango, acelerando el agotamiento del sitio.