Aunque las clausuras son medidas inmediatas ante la detección de irregularidades en los establecimientos con venta de alcohol, no son definitivas si existe voluntad de regularización por parte de los empresarios.
Así lo reveló el secretario de Gobernación Franco Rodríguez quién indicó que los centros nocturnos y negocios que han sido clausurados en la capital poblana tienen una vía legal para retomar actividades.
En ese sentido, precisó que el artículo 36 del Código Fiscal es la herramienta clave en este proceso, pues una vez que se aplica una sanción o cierre, los establecimientos cuentan con un periodo de 45 días para solventar sus faltas.
Franco Rodríguez subrayó que la ley permite este periodo de mes y medio para que los dueños de negocios no vean frenada su actividad económica de forma definitiva si muestran disposición para cumplir con el reglamento.
El funcionario ejemplificó esta política con el caso del establecimiento «El Baño», ubicado en la zona de Analco, dónde tras ser clausurado a mediados de febrero por diversas fallas, el local pudo retomar sus operaciones recientemente..
Franco Rodríguez informó que por instrucción del alcalde Pepe Chedraui, la administración municipal mantiene una política de puertas abiertas y acompañamiento, especialmente para aquellos comercios considerados de bajo impacto.
Enfatizó que, en coordinación con la Secretaría de Economía y Turismo se busca priorizar que los giros comerciales se pongan al corriente con sus permisos antes de aplicar sanciones permanentes.
“La instrucción del presidente ha sido que si alguien tiene algún faltante de documentación, se le dé la tolerancia de los tiempos necesarios o incluso el acompañamiento para la regularización en el caso de los de bajo riesgo”, mencionó.
