Carlos Peredo Grau, el empresario y político que marcó el pulso del municipio de Teziutlán durante las últimas dos décadas, falleció a los 70 años en un hospital de la capital poblana.
Su deceso, ocurrido minutos antes de las 6:00 horas de este domingo, es el desenlace de una batalla contra complicaciones de salud que se habían agravado significativamente desde el año 2024.
La trayectoria de Peredo Grau desafió la lógica de la alternancia convencional, toda vez que logró sentarse en la silla municipal en cuatro periodos distintos, abarcando casi un cuarto de siglo de influencia directa.
En ese sentido, su gestión, repartida en 12 años efectivos de gobierno con sus inicios y consolidación en 2005-2008 y 2011-2014 y el regreso y la reelección en 2018-2021 y 2021-2024 dejó huellas en la infraestructura del municipio.
Fue en su etapa final donde alcanzó uno de los hitos más anhelados para la región, el nombramiento de Teziutlán como Pueblo Mágico, un título que corona su visión de desarrollo turístico y rescate patrimonial.
Más allá de las urnas, la huella de Peredo Grau es física y tangible, pues bajo su gestión, la fisonomía urbana de la “Perla del Norte” se modernizó con vialidades de alto impacto como los arcos Bicentenario y Francia, así como el Circuito Juan Pablo II.
Sin embargo, su visión no se limitó al concreto, ya que su administración se caracterizó por una sensibilidad hacia el patrimonio, rescatando del abandono joyas arquitectónicas como el Teatro Victoria, la Plaza de Toros y la antigua estación del ferrocarril.
Al respecto, el Gobierno del Estado expresó este domingo sus condolencias y reconoció en Carlos Peredo a un servidor público cuya trayectoria dejó una huella de compromiso y servicio en la Sierra Nororiental.